El chaqueo es utilizado para limpiar terrenos de
cobertura forestal y vegetal (barbecho), y “recuperar” pastizales para el
alimento del ganado. El chaqueo es una práctica antigua y barata por su fácil
aplicación y tiene la ventaja de fijar micronutrientes en el suelo, lo cual
asegura buenas cosechas en los primeros años después del chaqueo. Sin embargo
existe muchas desventajas con el chaqueo, y el rendimiento de los cultivos va
cayendo rápidamente, de modo que el suelo pierde su fertilidad. Debido a eso el
productor entra en un círculo vicioso en el cual debe continuar deforestando
para mantener su productividad. El resultado es la erosión y desertificación
del suelo, que es muy común especialmente en Santa Cruz. Si vamos a las tierras
bajas del Este, ya casi están perdidas. La erosión afecta casi 50 por ciento de
todo el territorio nacional. Como manifiesta Marx: “El cultivo, cuando se
desarrolla en forma primitiva y no es controlado conscientemente, deja
desiertos tras de sí” (carta a Engels). Los incendios y la
deforestación también causan; pérdida de biodiversidad y Emisión de miles de
toneladas de gases, que contribuye de forma directa al calentamiento global y
el cambio climático.
Hacer
chaqueo y quema de los arbustos es algo tan natural como lo practicaron por
siempre sus ancestros. "Yo quemo los pastos viejos para que broten nuevos
forrajes para mis animales. Además nos permite preparar mejor la tierra para la
caña de azúcar", confiesan los que lo cometen.
Pero para
las autoridades medioambientales tanto nacionales como del gobierno
departamental, la tala y quema de bosques no solo es dañino para el medio
ambiente, sino que es un delito.
Datos y
realidades. Los últimos datos de la Secretaría de Medio Ambiente de la
Gobernación reflejan que el mes de julio se cerró con 28 focos de calor en todo
el departamento. La poblaciones son los que poseen los mayores puntos de quema
y chaqueos en 11 puntos localizados. Pero donde se han identificado 10 sitios
de quemas la pasada semana fue en Santa Cruz. El que sigue es la provincia
Guarayos, donde los incendios se han iniciado sin precisar la magnitud del
mismo. Los expertos señalan que este mes de agosto parte de septiembre son
consideradas como la época más crítica de las quemas e incendios forestales.
Totalmente
encubiertas de humo por los incendios forestales así han estado varias ciudades
de Bolivia en los últimos meses. Es época de chaqueo y otra vez más escuchamos
a las autoridades prometer acciones, mientras que la gente se enferma por la
grave contaminación del aire. La ampliación de la frontera agrícola en el
oriente de Bolivia crece año tras año. Las cifras oficiales demuestran que son
millones de hectáreas de bosques tropicales, pastizales y cañaverales afectadas
por los incendios. El tema no solo es evitar la contaminación atmosférica, sino
asegurar que nuestros recursos naturales no se degraden por el mal manejo de la
tierra.
Las causas
estructurales de la deforestación y erosión
En la
sociedad capitalista nace el monocultivo visualizado en 3 grandes ejes:
concentración de la tierra, dependencia a los agroquímicos y control de la
alimentación mundial. Los capitalistas quieren expoliar a la amazonia para
monocultivos, sobre todo el de la soya y el de la caña para agro combustibles.
En el lenguaje del latifundio no existe la palabra “desarrollo sostenible”,
porque los grandes terratenientes solo se preocupan por la ganancia a corto
plazo, no piensan en el futuro.

¿Qué plantean las autoridades?
Las
autoridades departamentales en Santa Cruz se han limitado a pedir
respetuosamente a sus amigos en la agroindustria “que se abstengan de
realizar quemas y chaqueos“,. El gobierno nacional ha sido más claro y por
ejemplo se ha señalado la necesidad de una nueva ley del medio ambiente y
cambios en la ley forestal para endurecer las sanciones contra los infractores.
Eso sin duda es un primer paso, pero se debe tomar medidas más drásticas; El
problema de los incendios y la ampliación de la frontera agrícola es una
cuestión de tenencia de la tierra. Los grandes latifundistas se han mostrado
incapaces de producir alimentos en armonía con la naturaleza, y ni siquiera
están capaces de garantizar la soberanía alimentaria. Por eso se propone el
siguiente plan revolucionario;
·
Proteger
nuestros recursos naturales.
·
garantizar
la producción sostenible en campo y ciudad
·
Expropiar el
latifundio y planificar la producción para satisfacer las necesidades
alimentarias de la población.
·
Dotación de
herramientas para las comunidades campesinas, para poder preparar el suelo sin
utilizar el chaqueo.
